VIVIR EL PERDÓN
Posted in Bienestar Total on 05/30/2010 05:00 pm by MTC. Francia GonzálezVIVIR EL PERDÓN
Todos durante nuestro recorrido hemos sido agredidos alguna vez de alguna forma, a veces conscientemente y otras no.
Las primeras heridas del alma las recibimos desde nuestro nacimiento. Nacer requiere de esfuerzos y cambios inesperados y el camino de la niñez también está poblado de contrariedades y dolor.
Todo lo que los padres hacemos por nuestros hijos siempre es con el mas grande amor y con la mejor intención, utilizando el método del cual disponemos en nuestra propia historia personal para formarlos y educarlos.
Sin embargo y sin querer dañar, venimos repitiendo patrones ancestrales en los cuales muchas veces mostramos un condicionamiento afectivo o la comparación con otros miembros de la familia, mismos que se quedan grabados en nuestro interior, minando de alguna manera nuestra auto estima orillándonos a reaccionar de determinada forma ante los eventos que suceden en el transcurso de la vida adulta.
Lo mas común es que dados estos patrones tengamos tendencias a elegir compañeros de ruta con los que se repitan una y otra vez situaciones para aprender la lección y poder sanar las heridas infantiles.
Por favor no piensen que todo es malo y que esto es una manera fatalista de ver la vida, en la mayoría de los casos, afortunadamente, hay muchos eventos de alegría y momentos felices que también conforman el desarrollo de nuestra personalidad y nuestro desempeño por la vida.
Sin embargo, como una tendencia muy humana, acostumbramos a guardar muy ocultos dentro de nosotros mismos, los “agravios” que son las manchas del alma que mas tarde contaminan el cuerpo.
El odio es la emoción que más nos destruye por dentro y por fuera. El orgullo es un pariente cercano y la soberbia es el peor de los males.
Perdonar lo que otros nos hicieron, tiene gran poder curativo y perdonarse a uno mismo, que es mucho más difícil, permite liberarse del pasado y del temor a la muerte.
Siempre les digo a mis pacientes que perdonar en un acto noble y de conveniencia propia, ya que esto es como una paradoja, si no perdonamos, aunque hayamos sido nosotros los supuestamente agredidos, también nos sentimos culpables ya que la herida es revivida por nosotros mismos que somos los que evaluamos las circunstancias.
Tal vez el suceso en sí mismo objetivamente hablando puede ser considerado insignificante, tal vez no, pero la magnitud con la que interpretamos el daño y lo estipulamos cada uno de nosotros, es lo que nos envenena cada vez mas cuando lo recordamos.
“No es la experiencia sino la forma de vivir la experiencia” la que nos ha ofendido y por ello es muy importante aprender a RESIGNIFICAR LOS HECHOS y perdonar.
Para Robert Enright (Miembro fundador del Instituto Internacional del perdón, en Madison, Wi). “Perdonar no es lo mismo que justificar, excusar u olvidar. Perdonar no es lo mismo que reconciliarse. La reconciliación exige que dos personas que se respetan mutuamente, se reúnan de nuevo. El perdón es la respuesta moral de una persona a la injusticia que otra ha cometido contra ella. Uno puede perdonar y sin embargo no reconciliarse, como en el caso de una esposa continuamente maltratada por su compañero, o un hijo constantemente maltratado por su padre”.
Para mi esta definición tiene validez, pero además yo agregaría que el perdonar es un acto de mucha inteligencia y amor sublime hacia uno mismo, ya que remueve toda energía negativa del cuerpo, mente y espíritu, evitando el envenenamiento de NUESTRO propio ser.
“El perdón permite liberarse de todo lo soportado para seguir adelante y crecer”.
El perdón opera un cambio profundo desde el corazón. Es la decisión de ponerle fin al ciclo del dolor por nuestro propio beneficio y por el bien de futuras generaciones. Estoy completamente convencida que con el perdón podemos pasar del dolor a la compasión, y esa es una sensación verdaderamente liberadora.
Perdonar es un proceso complejo. Es algo que sólo nosotros mismos podemos hacer, y lo mas interesante es que al ofrecer nuestra buena voluntad e intención al ofensor, encontramos el poder y la fuerza para sanarnos a nosotros mismos. Al ofrecer este regalo a la otra persona, nosotros también lo recibimos… la fuerza del bumerang regresa inmediatamente.
Reflexiona en esta frase que realmente a mi se me hace muy reveladora…
¿Quieres ser feliz un instante? Véngate. ¿Quieres ser feliz toda la vida? “Perdona“.
A menudo si tu has sido víctima de maltratos físicos o emocionales durante mucho tiempo, sientes ira contra el otro, pero básicamente sientes ira contra ti por todo lo que has permitido que te suceda, por ende, a la primera persona a quien debes perdonar es a ti misma.
Si intentas perdonar al otro antes de valorarte, tu perdón no será apropiado. Hasta que tu comprendas el valor que tienes como individuo, no respetarás a tu propio ser.
Ya no te castigues mas con cargas inútiles. Ahora ya sabes que en tu cuerpo puedes cargar muchas memorias de eventos que ya pasaron y que no tiene sentido seguir nutriendo o simplemente atesorando.
La energía de las emociones es muy fuerte aunque no se vea, y ahora también sabes que la energía mal manejada hace estragos tremendos en el cuerpo que poco a poco, aunque conscientemente no lo veas, acaban con tu salud.
Dicen los chinos que la energía que se genera por la frustración, el enojo, el coraje, la ira, la rabia, el resentimiento, el odio o simplemente el estrés, dañan directamente nuestro hígado y todas sus funciones.
Cuando la energía de nuestro hígado no fluye adecuadamente, toda la energía del cuerpo se ve afectada así como la función de otros órganos.
Puedes imaginar tu vida sin tu valiosísimo hígado???
El hígado metaboliza toda sustancia que tu ingreses a tu cuerpo del mismo modo que procesa las emociones primarias, es el laboratorio del cuerpo y sintetiza todo de una manera perfecta para que tu puedas funcionar adecuadamente.
No es ninguna novedad que el cáncer se produce por guardar emociones negativas como el resentimiento nunca manifestado que al paso de los años se anidó en un tumor venenoso tal como el sentimiento que lo originó.
Perdonar es una gran terapia para el alma, el espíritu y por supuesto para el cuerpo!!!, es una actitud indispensable para seguir avanzando sin bloqueos y sanar nuestras heridas.
Tal vez pienses que perdonar es un acto muy difícil, en realidad no lo es si aprendes a resignificar los hechos y encuentras la parte positiva del asunto que de seguro existe, una vez que la encuentres nutre esa parte buena y lo demás (por tu propio bien) simplemente déjalo ir al infinito, a la infinidad o a la luz para que libere de la prisión a tu propio ser.
Es una practica que debes de empezar con las cosas mas pequeñas que suceden en tu vida diaria… “nutre siempre lo positivo de todo cuanto ocurre” e implanta ese comando en ese espacio donde haya dolor…pronto verás grandes resultados…
Con el corazón en servicio…
Francia Anunaya.





