APRENDE A DECIR “NO”…
Posted in Bienestar Total, Varios on 08/08/2010 05:30 pm by MTC. Francia GonzálezAPRENDE A DECIR “NO”…
Que pasa cuando dices si y en realidad quieres decir que no??
Por que resulta tan difícil la comunicación???
Comunicarse adecuadamente con los demás, con empatía y dejando una imagen positiva ante los otros es uno de los intereses clave en una vida en sociedad.
Comunicarse es un proceso muy complejo, en el que debes combinar habilidades aprendidas y talentos naturales (como el dominio del lenguaje oral y gestual, el adecuado manejo de las emociones, el encanto personal, etc…). Y en el que haz de combinar la tolerancia necesaria para aceptar y entender al otro, con la capacidad de expresar también tus opiniones o preferencias.
Hay dos cosas que a muchas personas les resultan problemáticas o difíciles: una es pedir favores, y la otra, decir “no”.
Centrándonos en esta última cuestión, dar respuestas negativas siempre es un esfuerzo, ya que es muy importante caer bien, mostrarse comprensivo y amable, o simplemente no se tienen los suficientes riñones (autoestima o valor en la filosofía china) para decir que no.
Por que tenemos esa tremenda necesidad de reconocimiento???… De donde viene???
Como todo en la vida, el conflicto primario empieza en la infancia.
Entre las primeras actitudes que aprende un bebé, la de negarse, o la de rebelarse ante sus padres, ocupa un lugar muy importante.
Oponerse es la mejor manera que el niño o niña tiene para afirmarse. Es una forma de marcar una diferencia entre ellos y el exterior, una defensa ante la sensación de que el entorno lo está invadiendo. Sin embargo, con el paso de los años y por la domesticación que sufrimos, la estrategia se va anulando.
Es hasta la adolescencia que este patrón recobra su fuerza y se presenta como un patrón de conducta característico, pero es mas por rebeldía y enojo ante los padres y la sociedad, aunado a un alto grado de hormonas, que por verdadera afirmación del yo interno.
Conforme vas creciendo y en la medida que de joven/adulto vas asumiendo mayores cuotas de responsabilidad, se vuelve a repetir la necesidad de aceptación y el reconocimiento ajeno, por lo que decir “no” es casi un martirio y por ende te vuelves complaciente o simplemente cobarde.
Comienzas a plantearte como evitar problemas, como propiciar un buen ambiente con el entorno, como caer bien a los demás, o como soslayar las discusiones, como ser aceptado en la sociedad, etc… pero el verdadero problema surge cuando esta tendencia a aceptar lo que no quieres se consolida en exceso y, por timidez, comodidad o ideas aprendidas se convierte en hábito.
Debes aprender a diferenciar entre no contrariar a los que te rodean porque coincides con sus propuestas, opiniones o planteamientos y entre estar de acuerdo por sistema, siempre y en cualquier circunstancia.
Si no manifiestas tu desacuerdo cuando discrepas en cuestiones importantes, o si haces lo que consideras inapropiado o lo que resulta perjudicial para tus intereses, y antepones tus necesidades, opiniones o deseos a los de los demás en lugar de los tuyos propios…estas fallándote a ti mismo…aunque se escuche muy fuerte…TE ESTAS VENDIENDO.
Esto puede causarte problemas de autoestima, y puede trasmitir de ti una imagen de una persona con poco criterio.
La mayoría de la veces la razón de no poder decir “no” es el miedo a defraudar las expectativas de otros, o bien por temor a no dar “el ancho”, a veces por simple pereza o comodidad de moverte de tu área de confort.
Tu necesidad de ser valorado, querido y tomado en cuenta, puede llevarte desde el espejismo que crea una auto estima poco asentada, a la dependencia no solo de los demás sino de la imagen desde la que actúas todo el tiempo, dejando de ejercer tu derecho de decir “no”.
Esa dependencia dificulta tu evolución personal, aniquila tu autoestima e imposibilita que ejerzas la responsabilidad que propicia relaciones saludables y equilibradas con los demás, en las que se dice “sí” cuando lo consideras adecuado y en las que mantienes vigente la posibilidad a decir “no” sin sentimientos de culpa.
Aprender a decir “no” es algo que se puede hacer posible, simplemente hay que invertir mucha voluntad, decisión y sobre todo mucho respeto y valoración por ti mismo.
Por favor no te vendas ante nadie…a la larga, no vale la pena el precio a pagar cuando renuncias a ti mismo y a tu felicidad.
Te voy a dar unos cuantos tips para que aprendas a poner limites saludables en la manera en la que expresas tus decisiones, para ello existen una serie de reglas que te ayudarán a hacer más fácil este proceso de aprendizaje, algunas de ellas son las siguientes:
1) Evita todo lo que te produzca malestar… solo hay dos estados…o te sientes bien o te sientes mal.
2) No te dejes chantajear por nadie, ni tu familia, ni tus amigos, ni tu pareja pueden extorsionarte para conseguir que hagas algo que tu en realidad no quieres.
3) En lugar de decir no tajantemente y ponerte nervioso, elige decir: “prefiero pensarlo”, en caso de que te presionen di “no” y no te dejes convencer. Sé educado pero siempre firme en tu respuesta.
4) Respeta tus propios deseos, respétate a ti mismo antes que a nadie.
5) Jamás toleres que te griten, maltraten o te sermoneen por negarte a hacer algo.
6) Se mas inteligente, aprende a guardar silencio para evitar polémicas y no des explicaciones por tu negativa.
7) No llegues a la violencia, si una situación se sale de control simplemente retírate.
Ensaya tu “nos” frente al espejo… siente dentro de tu corazón la libertad de tu ser para elegir.
9) No justifiques tus decisiones.
10) Perfecciona el arte de decir “no” amorosamente, parándote en tu libre albedrío y asumiendo la responsabilidad de tus actos.
Entiende que si después de decir que “no” pierdes una relación (de la índole que sea), estás aún a tiempo de replantearte si esa persona era sincera contigo y valía la pena. Nadie que te respete y te quiera reaccionará con indignación ante una negativa tuya, finalmente lo único que quieres es ser honesto contigo mismo y con los demás…o no???
ASI QUE RECUERDA…
No te sientas culpable por decir “no”.
Dar (adecuadamente) prioridad a tus necesidades, opiniones y deseos no es una manifestación de egoísmo, sino de responsabilidad, autoestima y madurez.
Decir “no” cuando lo consideres justo o necesario es la mejor forma de comprobar en qué medida se te valora y se te quiere por cómo eres en realidad.
Así que con toda conciencia…aprende a decir “NO”.
Con el corazón en servicio.
Francia Anunaya.







